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viernes, 10 de junio de 2016

Cuando te llamen gallina...


            Hace ya cuatro meses que me inicié en la nueva aventura de poner un gallinero en mi campo. Con mucha incertidumbre por ver si sabría hacerlo, tengo que decir que la experiencia no ha podido ser más gratificante.

            A los que nos gusta la observación de la naturaleza, probar con animales vivos es algo maravilloso y sorprendente.

            Lo primero es que mentí un poco en cuanto al número de gallinas que quería poner originalmente. Unos días después de adquirir las Legorn y las rojas ponedoras, cacharreando un poco por Internet intentando informarme, encontré mención a una gallina, al parecer, autóctona extremeña, y mi orgullo patrio me obligó a adquirir un par de ellas, no solo por lo bien que hablan de ella sino porque además se encuentra en riesgo de extinción. Se trata de la azul extremeña (http://www.lagallinaazul.es/). Esta gallina se depuró como raza autóctona en la década de los 80, cuando se hizo un catálogo a nivel nacional sobre las razas españolas. Apareció esta extremeña en algunos cortijos de la zona de la Serena en la provincia de Badajoz. Contiene un gen que le da el característico color gris que los criadores llaman azul.

            Quedé asombrado con lo agrestes y camperas que son, además de ser una gallina grande que pone huevos de tamaño mediano/grande -les he cogido huevos de más de 90 gramos-, introducen un poco de colorido al gallinero.

            La otra raza de la que me informó mi amigo Paco, es la Sussex, y también adquirí un par. Esta preciosa gallina blanca con algunas plumas grises/negras en las puntas de las alas y de la cola, y una esclavina entorno al cuello de color gris oscuro, tiene un tamaño considerable (llegan a pesar cuatro kilos) y fue criada en el condado de Sussex en Inglaterra con doble propósito. Para producción de huevos y carne.

            Con estas dos razas nuevas, doy por concluido el tamaño de mi granja avícola, no por falta de ganas de ampliar el colorido de mi gallinero, sino porque creo que el superávit de producción de huevos es excesivo –a fecha de hoy llevamos unos 675 huevos alguno de tres yemas, cosa que nunca había visto-, y con estas en el espacio que tienen –2000 metros- en libertad absoluta van a tener una vida mucho más que digna.

            Si ya me asombra y mucho el comportamiento de estos animales en su interacción con el ser humano, pues aprenden con mucha facilidad –no como lo podrían hacer otros animales domésticos del tipo de perros o gatos, pero sí por el método de prueba/recompensa-, aún me parece más curioso y llamativo el comportamiento que tienen entre ellas.
         La jerarquía la respetan a rajatabla, no sólo aceptando la autoridad del gallo, sometiéndose a él siempre que las solicita, sino también respetando el escalafón de las mas viejas, independientemente de que las más antiguas en el gallinero sean más pequeñas y pacíficas.

            No pasa nada en el gallinero de lo que el gallo no esté informado o se informe en el momento. Cuando una gallina está poniendo, el cacareo  inconfundible del esfuerzo que realiza, es seguido al instante por el gallo, que esté donde esté, acude apresurado a ver qué pasa, imitando a la gallina en su cacareo. No queda tranquilo hasta que no termina la puesta.

            En este corto tiempo, ya han tenido conatos de enclueque, incluso las Legorn, modificando el sitio de puesta al suelo y agrupando los huevos para el empolle. Y es que estando en libertad, el instinto les sale de manera natural, defendiendo su progenie hasta el final.

            En los últimos días hemos tenido altas temperaturas y aun para eso su instinto de supervivencia prevalece. Buscan lugares sombreados pero ventilados. Escarban en la arena, bañándose en ella para desparasitarse y mantenerse en el frescor de la tierra. Erizan sus plumas para que el viento pase entre ellas y la evaporación del sudor las refresque. Son cazadoras incansables, con unos reflejos a prueba de Kung-Fu. Las he visto comerse escorpiones como si se tratara de un espárrago.
            Y podría relatar innumerables actitudes de estos maravillosos animales, a los que yo, ignorantemente, consideraba vulnerables y absurdos, y que me han demostrado ser fuertes, adaptables e inteligentes –el instinto de huir es la base de la supervivencia-. Por algo son unos de los pocos supervivientes de los dinosaurios.
            Así que cuando te llamen gallina... di: "al menos soy un superviviente".

            Por cierto, los huevos son una delicia.

martes, 5 de abril de 2016

Agudeza visual.


            Durante la tediosa faena de desherbado, me da por pensar si tanta hierba inútil en apariencia serviría para algo más que para alimento del ganado o compostado de la tierra. Nos esforzamos en eliminar las malas hierbas para fomento de las buenas, las que nos interesan como alimento.
            Dejando vagar la imaginación, pienso: ¿...y si todas las hierbas fueran comestibles?. Es evidente que eso es una quimera, pero tampoco el primer hombre que sembró una semilla las tenía todas consigo, y al final terminó inventando la agricultura...
            Así que mi idea era, es, intentar que el mayor número de plantas que salen espontáneamente sean comestibles, y por eso suelo dejar que dos o tres ejemplares de cada cosa que plante, terminen su ciclo por completo, permitiendo que sus semillas caigan al suelo y germinen. En la mayoría de ocasiones estas plantas no son de buena calidad, pero otras veces me sorprendo de que cada vez y con las sucesivas siembras se vaya mejorando, como pasa con las carillas o con el maíz de palomitas.
            Pero si no sabemos distinguir lo comestible de las malas hierbas cuando son pequeñas, seguramente en nuestro afán de limpiar la huerta, nos cargaremos lo comestible también.
            Pues bien, hoy os propongo un juego de agudeza visual. A ver si sois capaces de distinguir alguna planta comestible entre estas hierbas.
            Efectivamente, está en una zona donde tengo sembradas espinacas, y tendré que buscar unas hierbitas cuyas primeras hojas sean alargadas, y las segundas redondas. En el centro de la imagen se puede ver una vez eliminadas las malas hierbas de alrededor.

            Pero a poca distancia se puede distinguir otra... ¿la encontráis?
            Correcto, a la izquierda de la plantita de espinaca ha aparecido una plantita de poleo-menta de manera muy clara. Intentaremos respetarla.
            Aún se aprecia alguna planta más. A la derecha de la plantita de espinaca hay unas hierbas alargadas, similares a briznas. Por el análisis de la hoja –es plana- deben ser puerros, bueno, por eso y porque al romperla huelen a puerro.

            Así que en lo que parecía una amalgama de hierbajos, nos hemos encontrado con unos cuantos de plantones que debidamente mimados, podremos aprovechar para consumo.
            Aquí otro ejemplo. ¿Veis lo aprovechable de aquí?

            En efecto, una planta de apio.


            Por tanto, mucho ojo en las faenas de desherbado y algún consejo: hemos de aprender la apariencia de los plantones recién salidos de la semilla pues su aspecto en ocasiones difiere notablemente de la planta adulta, y si tenemos dudas, romper la hoja y olerla. Y quizá algún día lleguemos a conseguir el imposible de hacer que cada vez que quitemos alguna hierba del terreno sea para comérnosla.

martes, 29 de marzo de 2016

Creando patrones francos.


            Se llama árbol franco al ejemplar generado a partir de la semilla del su propio fruto. Dicho ejemplar es muy apreciado como patrón portainjertos por ser la planta mejor adaptada al terreno en cuestión, de todos los frutos que generó el árbol original. El hecho de haber tenido éxito en el propio pie del árbol, supone que va a ser más resistente en esas condiciones.

            Ayer, realizando faenas de siembra en las inmediaciones de un melocotonero durazno encontré tres almendras de hueso de melocotón germinadas ya con brote y raíz.
            Me apresuré a improvisar unos plantones reciclados con botellas de leche y a ponerlos al resguardo del frío y el viento. 
            No es la primera vez que lo hago, pues hace dos años lo conseguí y hoy se puede ver que, por primera vez va a desarrollar flores.
            Este ejemplar, debería haber sido ya injertado, pero al ver que tiene flores, voy a esperar otro año más y ver si cuaja los frutos, para ver si el propio árbol franco tiene una fruta aceptable, en cuyo caso no haría falta el injerto.
            Si no cuajan los frutos o son de baja calidad, aún tenemos la posibilidad de injertarlo con una púa del propio árbol original, y así garantizar la calidad de la fruta en un ejemplar totalmente rejuvenecido.

viernes, 15 de enero de 2016

El gallinero.


Por San Antón la gallina pon. El conocido refrán que nos establece cuál es el mejor momento para montar un gallinero. Resulta que el día de San Antón (San Antonio Abad, monje cristiano ermitaño) se celebra el 17 de enero, y este  año, por fin me he decidido a ponerlo.
Pero en este mi gallinero no podréis buscar lujos ni refinamientos porque lo he confeccionado con restos de trastos viejos y cacharros casi de estercolero (ya sabéis, soy el rey del reciclaje, y primo de Diógenes). El objetivo era limpiar un poco la parcela de chismes, y de paso que las gallinas me limpiaran el olivar de hierba, que ya me come por los pies.
Si además conseguimos buenos huevos ecológicos y algo de carne... pues mejor que mejor. Para empezar, el número de gallinas. No quiero más de media docena y un gallo para que las defienda.... ejemm. Así que con un trozo de uralita (eso sí, de las que no contienen amianto), unos hierros, unas sillas viejas y unas cajas de fruta les montaremos un pequeño alojamiento. Lo único que hemos comprado son el comedero y los bebederos.
El objetivo es que vivan lo más libres posible en la parcela que tiene casi 2000 metros. Un lujo para 7 bichos a los que tendremos que enseñar a que fijen su residencia de puesta en el cacho de sombrajo que le hemos hecho.

Tres sillas, a las que les he cortado los respaldos, clavadas al suelo, y sobre ellas unas cajas de fruta con un trozo de césped artificial para que intenten poner los huevos, aunque me temo que con las variedades que he escogido, posiblemente los pongan por ahí en cualquier lado, creo que será suficiente.
Los bebederos son automáticos. Cuando van a beber, casi sin querer accionan la barrita metálica que deja pasar el agua. Este sistema evita que al escarbar las gallinas ensucien toda el agua. Un depósito de ocho litros les proporcionará autonomía de al menos una semana.
También les hemos colocado unos palos para la dormida. Y por lo demás estarán casi al descubierto porque creo que aquí en Extremadura el problema de las gallinas no es el frío, sino más bien el calor, así que cuanto más ventilación tenga el gallinero, mejor.
Como es una nueva aventura para mí  esto de los animalitos, y no sé cómo va a resultar, tampoco he querido hacer mucha inversión en ellas. Aunque si todo va bien, quizá más adelante les construya un gallinero como Dios manda.
Las variedades que he elegido son la “roja ponedora” y la “leghorn blanca”. Que ¿por qué?, pues no lo sé muy bien. Quizá porque son las más fáciles de criar y dan la mayor producción de huevos, pero en realidad cada una tiene su personalidad y características.
La roja ponedora es muy dócil. Es una variedad conseguida a base de depurar otras razas. Este animal  es capaz de poner alrededor de unos 320 huevos marrones de más de 60 gramos, el primer año. También es buena para carne, con un peso de 2,2 Kg. y cría con facilidad.
Sin embargo la leghorn es una raza más agreste, creada en Estados Unidos por depuración de las que importaron en 1835 de Italia. Es más nerviosa y le gusta vivir en libertad tanto que es capaz de dormir a la intemperie o encima de algún árbol, incluso bajo la lluvia. No tiene instinto maternal y por ello no se pone clueca, con lo que no deja de poner en toda su vida fértil. Más ligera que la roja, puede poner 300 huevos blancos de entre 55 y 63 gramos.
El gallo lo hemos cogido de la variedad leghorn porque de esa manera, si alguna vez me crían pollitos, que salgan de una variedad pura o lo más pura posible. El gallo es un espectáculo verlo pavonearse delante de las gallinas. Se lo va a pasar de lujo...
El coste total ha sido de unos 75 €, contando con lo que valen los animales, el comedero, bebedero y una comida de aporte de grano de trigo, maíz y cebada, con el que seguramente tengan para unos tres meses. Sostenible si producen suficientes huevos para no tener que comprar en todo el año.

miércoles, 14 de octubre de 2015

El gratificante aporcado.


            En agricultura “aporcar” es “amontonar” la tierra entorno a la planta para conseguir ciertos beneficios. Es una de las faenas más tediosas en apariencia pero con la que obtenemos mejores resultados en nuestros cultivos.
            Hace aproximadamente unos 15 días que sembramos los plantones de invierno. Las lechugas, brócolis, romanescus y coles de bruselas (en general las brásicas y plantas de hoja ancha), y como este otoño está siendo bastante benigno en cuanto a temperaturas y precipitaciones –aunque hacer esa afirmación en Extremadura es arriesgado-, los plantones van viento en popa y a toda vela.

            Ya vimos cómo se sembraban los plantones, y cómo dejábamos una pequeña hendidura entorno al plantón para facilitar que se acumule la humedad. Ahora ya hemos visto como las raíces están prosperando y extendiéndose por el terreno más allá de sus cepellones. Eso quiere decir que la planta está tomando los nutrientes del terreno y por esos en muy poco tiempo ha duplicado –incluso triplicado- su tamaño.

            Pero estas lluvias, no sólo han conseguido este milagro de hacer crecer nuestras plantitas más apreciadas, sino también las malas hierbas empiezan a hacer su aparición, todavía incipientes, pero ya apreciables en todo el caballón.

            Es el momento de aporcar. Con ello obtenemos varios beneficios.
-         Conseguimos eliminar las malas hierbas. En este momento no son competencia para nuestros plantones, pero indudablemente en muy pocos días lo serán y nos resultará más difícil eliminarlas cuanto más tiempo pase.
-         Oxigenamos el terreno. Las lluvias han apretado la tierra. Mientras se mantenga húmeda no habrá problemas, pero en cuanto paren las lluvias y vengan las heladas el terreno apretado detendrá las raíces y toda la planta se parará.
-         Reforzamos los tallos. Los plantones a estas alturas han perdido algunas de las primeras hojas. Eso unido a las pequeñas hendiduras en forma de cuenco que dejamos recien sembradas han dejado muy al descubierto los tallos. Con esto los tallos se refuerzan siendo más resistentes a los posibles vientos que sin duda vendrán.

             El aporcado no solo beneficia a la planta, también nos deja una agradable visión de nuestra huerta. A partir de ahora, veremos crecer nuestras plantas más sanas y libres de limacos, que serán más vulnerables a sus depredadores sin la protección de la maleza.
Con una buena carda y en un rato tendremos una huerta de envidia.

miércoles, 8 de abril de 2015

El entresacado, una faena dolorosa.


            Y no me refiero al dolor que te produce en la espalda el cardado, el sachado o el desherbado. Nos pasamos todo el año cuidando a nuestro árbol, podando, curando, regando, y cuando ves que va dando su fruto, tienes que retirar parte de la futura cosecha. Pero ¿por qué es necesario?
            Quizá desde el punto de vista del hortelano esto se puede entender como un fallo del árbol que merma la producción. Pero la Naturaleza lleva otros ritmos y tiene otros objetivos que no son los del aprovechamiento por los humanos.

            Las plantas están genéticamente programadas para crecer y reproducirse. Cada una a su manera, y los frutales lo hacen generando frutos que contienen semillas. A más fruto más posibilidades de propagarse.

            En el fondo, una floración excesiva es síntoma de que el árbol se encuentra en optimas condiciones de humedad, nutrientes, temperatura etc. y por eso aprovecha para propagarse lo máximo posible.
          También está programado para los posibles contratiempos que surjan durante la maduración de la fruta. Muchas flores se caen, otras no llegan a fecundarse, sin contar con la cantidad que se desprende por medios mecánicos externos como la lluvia, el viento, el granizo, los pájaros e insectos, etc.

            De esta manera, dependiendo de la variedad, la prevalencia oscila entre un 1% de los olivos (es decir de cada 100 flores, sólo 1 llega a ser aceituna) y un 30% en albaricoques. 
Estos porcentajes son muy variables en función de las condiciones medioambientales e incluso de la climatología específica de la zona o el año concreto.


            El entresacado hay que realizarlo cuando la fruta es ya visible y tiene buen aspecto. No antes, porque corremos el riesgo de eliminar la fruta que el propio árbol ha elegido para madurarla, con lo que es posible que se caigan las que dejes y se reduzca la cosecha considerablemente.


            A mi no me gusta entresacar, pero considero que es muy necesario tanto para el árbol como para el aprovechamiento de la fruta. Tendremos menos cantidad de fruta pero más calidad y mas grande. Para el árbol supone mucho menos esfuerzo, con lo que la recuperación para la cosecha siguiente es más rápida, se evita la vecería y el envejecimiento prematuro del árbol.
            Dependiendo del tamaño medio que adquiera la fruta una vez madura, habrá que dejar más o menos cantidad. Por regla general, se debe dejar sólo un fruto cada 5 ó 10 cm. –cosa que no cumplo, dejo dos frutos cada 5cm. Ya cuento con que la fruta quedará más pequeña, pero me da tanta pena...-
            Hay árboles que se entresacan solos. Los naranjos, por ejemplo, llegado el momento, tiran la fruta que no van a ser capaces de alimentar. Los olivos hacen lo propio. Las cerezas no se entresacan porque es un fruto muy pequeño en comparación con la envergadura del árbol, y puede con ellas.

            Es difícil conseguir un equilibrio entre lo que le interesa al árbol y el aprovechamiento del mismo. Espero que al menos este año hayamos acertado, aunque miro al suelo y me sigue dando pena.